Puesta a tierra en edificios: el protocolo que muchas obras dejan para último momento y termina generando demoras en la habilitación
La puesta a tierra es obligatoria para la habilitación y muchas obras la dejan sin planificar. Qué implica, cuándo ejecutarla y cómo documentarla.
El sistema de puesta a tierra es uno de los elementos de la instalación eléctrica que con más frecuencia se posterga, se subestima o se ejecuta sin la documentación adecuada. El resultado habitual es el mismo: llega la inspección final de la distribuidora o la inspección municipal de habilitación, el sistema de puesta a tierra no está medido, no tiene certificado o no cumple con los valores de resistencia exigidos, y el trámite se cae.
Una obra que llega a esa instancia con el edificio prácticamente terminado y una observación en la puesta a tierra puede perder entre dos y cuatro semanas en resolver algo que, bien planificado desde el inicio, no hubiera requerido más de tres días de trabajo.
Qué es la puesta a tierra y qué función cumple
La puesta a tierra es el conjunto de electrodos, conductores y conexiones que vinculan eléctricamente las masas metálicas del edificio —estructuras, cañerías, carcasas de equipos, tableros— con el terreno. Su función es proporcionar un camino de baja impedancia para que las corrientes de falla se disipen en el suelo sin pasar por personas o equipos.
En términos prácticos, es lo que hace que un disyuntor diferencial funcione correctamente. Sin una puesta a tierra adecuada, el diferencial no puede detectar la corriente de falla y no dispara. El sistema de protección que evita electrocuciones deja de funcionar.
La normativa que regula la puesta a tierra en instalaciones de edificios en Argentina es la Reglamentación para la Ejecución de Instalaciones Eléctricas en Inmuebles de la Asociación Electrotécnica Argentina (AEA 90364), que adopta con adaptaciones locales los criterios de la norma IEC 60364.
Cuándo tiene que ejecutarse la puesta a tierra en el cronograma de obra
El sistema de puesta a tierra tiene una ventana de ejecución muy específica: tiene que estar instalado antes de que se rellene la excavación perimetral del edificio. Una vez que el suelo está compactado y la construcción avanzada, incorporar los electrodos de puesta a tierra implica nuevas excavaciones que pueden comprometer la impermeabilización de subsuelos, interferir con cañerías de servicios y requerir trabajo en zonas ya terminadas.
La secuencia correcta es: excavación de fundaciones, instalación de los electrodos de puesta a tierra (jabalinas o malla según el proyecto), conexión al conductor principal de puesta a tierra que recorre el edificio verticalmente, y relleno. Después, durante la etapa de instalaciones, se realizan las conexiones a los tableros y a las masas metálicas de cada piso.
La medición de la resistencia de puesta a tierra puede hacerse en cualquier momento posterior a la instalación de los electrodos, pero tiene que quedar documentada antes de la inspección final.
Los valores de resistencia que la normativa exige
La normativa AEA 90364 establece que la resistencia de puesta a tierra tiene que ser suficientemente baja para garantizar el funcionamiento de las protecciones. Para instalaciones de baja tensión en edificios, el valor máximo generalmente aceptado es de 10 ohm, aunque algunos requerimientos específicos —como los aplicables a locales de uso médico o a sistemas de pararrayos— son más estrictos.
El valor de resistencia que se obtiene en la medición depende de la resistividad del terreno, de la profundidad y cantidad de los electrodos instalados y del tipo de electrodo utilizado. En suelos de alta resistividad —como los suelos arcillosos secos frecuentes en algunas zonas de CABA— puede ser necesario instalar más electrodos de los previstos inicialmente o utilizar tratamientos químicos del suelo para bajar la resistividad.
Si la medición arroja un valor fuera de norma y los electrodos ya están bajo la losa o el contrapiso, el problema se vuelve considerablemente más costoso de resolver.
La documentación que requiere la habilitación
Para la inspección final de la distribuidora y la habilitación municipal, el sistema de puesta a tierra tiene que estar respaldado por dos documentos: el plano de la instalación de puesta a tierra firmado por el profesional responsable con matrícula habilitante, y el certificado de medición de resistencia emitido por un profesional o empresa habilitada, con el instrumento de medición calibrado y los valores obtenidos por electrodo y por el conjunto.
La ausencia de cualquiera de esos dos documentos en la carpeta de habilitación es observación automática. Y en la práctica, conseguirlos a último momento cuando la obra está terminada es más difícil que cuando la instalación está accesible y el profesional puede verificar visualmente lo que está certificando.
El error más frecuente: confundir la puesta a tierra de la instalación con el neutro
En instalaciones trifásicas, la confusión entre el conductor de neutro y el conductor de protección (tierra) es un error que aparece con más frecuencia de la que debería en obras ejecutadas sin supervisión técnica adecuada. Ambos conductores pueden compartir la misma barra en el tablero general, pero tienen funciones distintas y no pueden intercambiarse en los tableros seccionales de cada piso sin comprometer la seguridad del sistema.
Detectar ese tipo de error en la inspección final, cuando el tendido ya está ejecutado en todos los pisos, implica un retrabajo de magnitud considerable.
Cómo incorporar la puesta a tierra al cronograma desde el inicio
La forma más simple de evitar los problemas descritos es incluir la puesta a tierra como hito explícito en el cronograma de obra, con fecha y responsable, vinculado a la etapa de excavación y fundaciones. El contratista eléctrico tiene que recibir el encargo de esa tarea con la misma anticipación con que recibe el encargo de las cañerías en estructura.
El costo de ejecutarlo correctamente desde el inicio —en materiales, mano de obra y certificación— es invariablemente menor que el costo de resolverlo cuando la obra ya está terminada y la habilitación está frenada.
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