Coordinación eléctrica en obras de edificios de vivienda: cómo evitar las demoras más costosas
Un retraso en la instalación eléctrica paraliza otros gremios. Cómo planificar la etapa eléctrica, evitar retrabajos y definir hitos claros con el contratista.
En una obra de edificio de vivienda, pocos retrasos tienen el efecto en cascada que tiene un problema en la instalación eléctrica. Cuando la eléctrica se demora, el yesero no puede cerrar, el pintor no puede entrar, las inspecciones se corren y la fecha de entrega empieza a deslizarse. El problema no siempre es la ejecución: muchas veces es la planificación previa.
Este artículo está orientado a directores de obra y jefes de proyecto que quieren entender qué variables controlar en la coordinación con el contratista eléctrico para que la obra avance sin sobresaltos.
Por qué la eléctrica es el gremio que más afecta a los demás
La instalación eléctrica atraviesa verticalmente todos los pisos del edificio y horizontalmente cada unidad. Las cañerías embutidas tienen que estar colocadas antes de que se eleven las mampostería o se ejecuten los contrapisos. Las cajas de pase, las bandeja portacables y los tableros seccionales tienen ventanas de ejecución muy específicas dentro del cronograma general.
Si el contratista eléctrico llega tarde a esas ventanas, el impacto no se limita a su trabajo: los gremios que dependen de que la estructura esté cerrada o terminada quedan bloqueados. Ese efecto cascada es el que convierte un retraso de dos semanas en la eléctrica en un mes de desfasaje en el cronograma general.
Los errores de coordinación más comunes
Definir el plan eléctrico después de que arranca la estructura El plano eléctrico tiene que estar aprobado y coordinado con el plano estructural y el de arquitectura antes de que comiencen las excavaciones. Cualquier modificación posterior al inicio de la estructura genera retrabajos en cañerías, roturas de losas o reconsideraciones de recorridos que no estaban previstos.
No establecer hitos eléctricos en el cronograma general El cronograma Gantt de la obra raramente incluye con suficiente detalle las etapas de la instalación eléctrica. Lo que aparece como "eléctrica" en una sola barra de Gantt debería desagregarse en al menos cuatro hitos diferenciables: cañerías y cajas en estructura, tableros provisorios de obra, instalaciones en mampostería y terminaciones. Cada uno tiene dependencias con otros gremios y tiene que estar explicitado.
Asumir que el contratista eléctrico coordina con los demás gremios por su cuenta La coordinación entre gremios es responsabilidad del director de obra, no del contratista eléctrico. Esperar que la eléctrica resuelva sola la superposición con la plomería, el gas o los sistemas de HVAC genera conflictos de recorridos que se descubren en obra y se resuelven con improvisación, que siempre cuesta más tiempo y dinero que la planificación previa.
No prever el acceso a energía provisional desde el inicio El pilar de obra —la conexión eléctrica provisional requerida por Edenor o Edesur para suministrar energía durante la construcción— tiene un trámite y un tiempo de gestión que muchas obras subestiman. Si el pilar no está habilitado cuando comienzan las primeras tareas que requieren energía, se trabaja con grupos electrógenos, con el costo operativo y logístico que eso implica.
Cómo definir hitos eléctricos claros desde el inicio
La conversación con el contratista eléctrico tiene que suceder en la etapa de proyecto, no cuando la obra ya empezó. En esa instancia hay que definir, como mínimo, cuatro fechas comprometidas:
La primera es la fecha límite para tener todas las cañerías y cajas colocadas en estructura, antes del llenado de losas. La segunda es la habilitación del tablero general provisorio de obra. La tercera es la finalización de las instalaciones en mampostería por piso, antes del inicio del revoque. La cuarta es la fecha de llamado a inspección final de la distribuidora, que determina la habilitación del suministro definitivo y es un prerequisito para la habilitación municipal del edificio.
Cada uno de esos hitos tiene que estar en el cronograma general con nombre, fecha y responsable. No como referencia, sino como condición para el avance del cronograma de los gremios subsiguientes.
La reunión de coordinación que pocas obras hacen
Una práctica que reduce significativamente los conflictos en obra es una reunión de coordinación técnica entre el proyectista eléctrico, el director de obra y el contratista antes del inicio de la obra. El objetivo no es revisar el plano: es que el contratista que va a ejecutar identifique los puntos de conflicto potencial con otros sistemas antes de que la obra esté en curso.
Esa reunión, que raramente toma más de dos horas, puede evitar semanas de retrabajo.
El costo real de la demora eléctrica
Una demora de diez días hábiles en la eléctrica en un edificio de diez pisos puede implicar, dependiendo del cronograma, el bloqueo simultáneo de entre tres y cinco gremios. Si cada uno de esos gremios tiene movilizados dos o tres operarios, el costo de improductividad en esos diez días puede superar con creces el costo de cualquier medida preventiva de coordinación que se hubiera tomado al inicio.
La variable que más impacta en la coordinación eléctrica no es técnica: es de gestión. El contratista eléctrico más competente no puede compensar una planificación deficiente desde afuera de la obra.
Si estás coordinando una obra en CABA y querés revisar el plan eléctrico antes de avanzar, podés contactarnos acá.
Gestionamos la factibilidad ante Edesur y Edenor como parte de la obra.
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